Conil va bien 12dic2007

Parafraseando a nuestro ilustre José Mª Aznar, la situación económica de Conil es muy boyante. Dicho mal y pronto, el dinero sale por las orejas. Uno de los fallos más graves que existen en la teoría económica es confundir riqueza con poder adquisitivo. La cultura de la administración en una sociedad actual tan consumista no existe, el dinero llama al dinero. Pero dentro de poco, la situación puede cambiar. Se auguran bajadas en la construcción y ya se nota el del alquiler y compraventa de pisos, algo que en la Costa de la Luz está a la orden del día. Una economía basada en un sector monopolista acarrea este tipo de problemas, la dependencia a pocos tipos de negocios. El ladrillo, gran soporte económico en España, sufre un retroceso en ventas, de modo que las alarmas han saltado. ¿Podría aguantar un pequeño pueblo una reconversión en el sector turísitico como la que sufrió la industria a mediados de los ochenta? Por lo pronto, en la zona conocida como “El Prado” (parte correspondiente a Vejer, cercana a “El Palmar”) ha desaparecido el cartel del Resort que en un principio iba a construirse.
Desvaríos urbanísticos en El Palmar, Roche, Sancti Petri… el boom urbanístico no termina, parece que no deja de explotar constantemente, aunque existan reclamaciones institucionales para preservar zonas cercanas a las decenas de hoteles y urbanizaciones, algunas ilegales. Leyes de cal y arena con un poco de ladrillo. Y mucho dinero. Si aquel boom en la construcción de los años 60 aún perdura, ¿qué se puede esperar del cambio climático? Rajoy tenía razón.


















